Igualdad de género
Los estereotipos son imágenes sociales, construcciones simplificadas e incompletas que supuestamente caracterizan a un grupo de personas. Los estereotipos de género, son las construcciones que tradicionalmente la sociedad le ha asignado a varones y mujeres en cuanto a sus características y roles. Por ejemplo, cuando aseguran que " los varones no lloran" y que "las niñas son tranquilas y ordenadas".Estas ideas,que están presentes en la vida cotidiana, generan desigualdades entre hombres y mujeres.
Veamos el ROL FEMENINO:
Después de las luchas feministas, las mujeres alcanzaron derechos civiles y políticos. Pero se mantuvo la división del trabajo en la familia. Las tareas hogareñas requerían jornadas larguísimas de dedicación exclusiva. Como lavar ropa, planchar, preparar los alimentos, limpiar, coser y el cuidado y la educación de los hijos no producían bienes para el mercado, jamás fue un trabajo remunerado. Siempre se sostuvo que era una obligación natural de las mujeres -como madres y esposas-, ligada al amor y al afecto. Por lo tanto, era (y es) un trabajo invisible, no reconocido ni por el Estado ni por los empleadores.
LAS MUJERES HOY
En gran parte del mundo, la mujer puede estudiar, desempeñarse en profesiones, realizar tareas que antes tenía prohibidas. También puede divorciarse por propia voluntad. Sin embargo, si observamos la realidad veremos que las desigualdades continúan en distintos aspectos de la vida. Por ejemplo, el hecho de que sus cuerpos sean considerados como objetos (y no como personas), hace que sufran distintos tipos de violencias. Las diferencias en el ámbito laboral también son considerables: actualmente, las mujeres cobran, en promedio, un 30% menos que los hombres que realizan la misma tarea. Otra diferencia importante es que las mujeres encuentran mayores dificultades para acceder a puestos de dirección: un estudio sobre las 500 empresas más importantes del mundo revela que solo el 4% tiene directores ejecutivos mujeres. Salvo las mujeres de alto nivel económico, la mayoría tiene doble trabajo: uno, afuera de la casa, y otro, adentro (mujeres que regresan de sus trabajos y deben ocuparse de la organización de la casa) , todo por el mismo salario. Por lo que permanece el concepto de trabajo invisible. Algunos hombres ayudan, pero no toman las tareas del hogar como algo que debe compartirse en pareja.

.jpg)







Comentarios
Publicar un comentario